Elige hasta una criatura objetivo y luego controla el aire en torno a todas las otras criaturas. (Exílialas. Mientras estén exiliadas, su propietario puede lanzar cada una de ellas pagando

en vez de su coste de maná.)
Hasta tu próximo turno, tus oponentes no pueden lanzar hechizos excepto desde sus manos.
Exilia la Ira del Avatar.